Para llegar a Machu Picchu no es obligatorio hacer dos veces el conocido trayecto en tren entre Ollantaytambo y Aguas Calientes. Existe otra posibilidad: viajar por carretera hasta Hidroeléctrica y recorrer a pie el último tramo hasta Aguas Calientes, también conocido como Machu Picchu Pueblo.
La ruta clásica sale temprano desde Cusco, cruza el Abra Málaga y continúa por Santa María y Santa Teresa hasta Hidroeléctrica. Es una alternativa bastante conocida y muchas veces se presenta simplemente como la opción económica o “mochilera” para llegar a Machu Picchu.
Nosotros creemos que se le puede sacar bastante más partido.
Si dispones de algunos días adicionales, puedes desviarte primero hacia Quillabamba, en plena selva cusqueña. De esta forma, el viaje hacia Machu Picchu deja de ser simplemente un largo traslado por carretera: puedes conocer un clima tropical completamente diferente al de Cusco, visitar plantaciones de café y cacao, descubrir cataratas y después continuar hacia Santa Teresa, los baños termales de Cocalmayo e Hidroeléctrica.
Quillabamba se encuentra a unos 1.050 metros de altitud y la provincia de La Convención destaca precisamente por sus cultivos de café, cacao y frutas, sus cataratas y sus propuestas de agroturismo.
Esta variante requiere más tiempo. Si tu único objetivo es llegar lo antes posible a Machu Picchu, no tiene sentido pasar por Quillabamba. Pero para viajeros independientes que quieren combinar Machu Picchu con selva, gastronomía local, aguas termales y una caminata sencilla, nos parece una de las alternativas más interesantes.
El principio de la ruta es sencillo: primero hay que llegar por carretera a Hidroeléctrica, situada al otro lado de las montañas de Machu Picchu. Desde allí puedes continuar hasta Aguas Calientes caminando o tomar un tren.
El viaje en bus entre Cusco y Santa María toma aproximadamente cinco horas, una hora adicional hasta Santa Teresa y unos 40 minutos desde Santa Teresa hasta Hidroeléctrica. Desde Hidroeléctrica, la caminata hasta Machu Picchu Pueblo dura aproximadamente 2 horas y media; también existe un servicio ferroviario que realiza este último tramo.
La diferencia está en cómo organizas el viaje.
Quien dispone de poco presupuesto pero no quiere realizar un trekking de varios días suele salir muy temprano de Cusco y hacer prácticamente toda la carretera en una sola jornada.
La ruta cruza primero el Valle Sagrado y Ollantaytambo, asciende hasta el Abra Málaga y desciende posteriormente hacia la vegetación mucho más cálida de la provincia de La Convención.
Desde Santa María se continúa hacia Santa Teresa y después hasta Hidroeléctrica. Allí comienza la caminata a Aguas Calientes.
Es posible hacerlo en un día, pero el inconveniente es evidente: antes de comenzar a caminar ya llevas muchas horas sentado en un vehículo.
Por eso, si tienes tiempo, proponemos otra forma de plantear el viaje.
En Santa María, en lugar de dirigirte inmediatamente hacia Santa Teresa, continúas hasta Quillabamba y conviertes el trayecto hacia Machu Picchu en una pequeña ruta por la selva cusqueña.
Quillabamba no es un atajo. Está más allá de Santa María (30 minutos en transporte) y posteriormente tendrás que volver en dirección a Santa María para tomar el desvío hacia Santa Teresa.
Precisamente por eso esta ruta no sirve para ahorrar tiempo. Sirve para conocer otra cara de la región de Cusco antes de llegar a Machu Picchu.
Después de pasar varios días entre Cusco, el Valle Sagrado y las montañas andinas, el cambio al llegar a La Convención es enorme.
Quillabamba tiene un clima cálido y tropical, y su entorno pertenece a la selva alta cusqueña. El café y el cacao están entre los productos más representativos de la zona, y existen fincas, propuestas de agroturismo y productores locales que permiten acercarse a su cultivo y elaboración. La propia Municipalidad Provincial de La Convención promociona Quillabamba como destino de café, cacao, cataratas y turismo de naturaleza.
También puedes utilizar un día para visitar alguna de las numerosas cataratas de los alrededores. Entre los atractivos naturales de La Convención se encuentran lugares como Siete Tinajas o las cataratas de la zona de Illapani, además de muchas opciones menos conocidas.
Eso hace que el desvío tenga sentido especialmente para quienes no quieren organizar su viaje únicamente alrededor de los lugares más turísticos de Cusco.
Hay algo que nos parece importante aclarar: no recomendamos ir hasta Quillabamba únicamente porque estés buscando la forma más barata de llegar a Machu Picchu.
Para eso puedes utilizar directamente la ruta Cusco – Santa Maria – Santa Teresa – Hidroeléctrica – Aguas Calientes
Quillabamba significa más transporte, al menos una noche adicional y probablemente alguna actividad extra.
La recomendamos porque añade una experiencia completamente diferente al viaje.
Una ruta razonable necesita al menos tres días antes de la visita a Machu Picchu. Con más tiempo puedes pasar dos noches en Quillabamba y conocer mejor sus alrededores.
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Día |
Ruta |
Nuestra recomendación |
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1 |
Cusco → Quillabamba (5,5 – 6 horas) |
Llegar con tiempo para pasear y disfrutar del clima tropical |
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2 |
Quillabamba → Santa Teresa (1,5 horas) |
Café, cacao o catarata por la mañana; Baños termales Cocalmayo (Santa Teresa) por la tarde |
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3 |
Santa Teresa → Hidroeléctrica → Aguas Calientes |
Caminata de unas 2,5–3 horas a lo largo de las vías del tren |
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4 |
Machu Picchu → Ollantaytambo → Cusco |
Visita a Machu Picchu y regreso en tren a Cusco |
Para viajar de Cusco a Quillabamba por cuenta propia tienes principalmente dos opciones: bus o auto colectivo. Ambos recorren la misma ruta pasando por Ollantaytambo, el Abra Málaga y Santa María antes de llegar a Quillabamba.
Los transportes hacia Quillabamba se concentran principalmente en la avenida Antonio Lorena, cerca del cementerio de Almudena, a pocos minutos en taxi del centro histórico de Cusco. La Municipalidad Provincial de La Convención indica esta zona como uno de los puntos habituales de salida de los buses hacia Quillabamba.
El bus es normalmente la opción más económica y cómoda si llevas equipaje. Dependiendo de la empresa y de las paradas durante el recorrido, calcula aproximadamente entre 5,5 y 6 horas de viaje. No recomendamos confiar demasiado en horarios encontrados con mucha antelación en internet, ya que pueden cambiar.
Una alternativa muy utilizada por los habitantes de la zona son los autos colectivos a Quillabamba, que también se encuentran en el sector de avenida Antonio Lorena y Almudena. Normalmente son automóviles con unos cuatro pasajeros y salen cuando se completan los asientos.
Son más caros que el bus, pero generalmente también más rápidos. Como referencia, el viaje puede durar alrededor de 5 horas, dependiendo del tráfico, del estado de la carretera y del tiempo que se tarde en completar el vehículo. El costo es alrededor de S/50–60, aunque estos precios pueden variar y conviene confirmarlos directamente antes de viajar.
Para esta ruta nosotros elegiríamos el auto colectivo si quieres aprovechar mejor el día en Quillabamba y no te importa pagar algo más. El bus tiene más sentido si priorizas el precio o viajas con bastante equipaje – lo que no recomendamos por la caminata hacia Aguas Calientes.
El recorrido atraviesa el Abra Málaga, a más de 4.300 metros de altitud, antes de descender rápidamente hacia la ceja de selva. Es una carretera larga, con bastantes curvas y un cambio de clima considerable, por lo que no planificaríamos demasiadas actividades para este primer día.
Una vez en Quillabamba puedes disfrutar simplemente del cambio de ambiente: después del clima fresco y seco de Cusco estarás a poco más de 1.000 metros de altitud, rodeado de vegetación tropical, frutas, café y cacao.
Aquí está la principal razón para realizar el desvío.
Puedes dedicar la mañana a conocer una finca de café o cacao o visitar una catarata de los alrededores. Si realmente quieres conocer mejor la región, incluso merece la pena añadir una segunda noche en Quillabamba.
Después regresarás en dirección a Santa María y continuarás hasta Santa Teresa, donde recomendamos pasar la noche.
Una vez en Santa Teresa, aprovecharíamos la tarde para visitar los Baños Termales de Cocalmayo.
Se encuentran junto al río Urubamba y cuentan con cuatro piscinas alimentadas por aguas termales que alcanzan aproximadamente entre 38 y 44 °C. Desde Santa Teresa se llega en pocos minutos en colectivo o taxi.
Y aquí sí tenemos una preferencia clara: si quieres visitar unos baños termales durante tu viaje a Machu Picchu, nosotros elegiríamos Cocalmayo antes que los de Aguas Calientes.
El entorno es mucho más natural, rodeado de montañas y vegetación, y la experiencia nos parece más auténtica. Los baños de Aguas Calientes están directamente dentro del principal núcleo turístico de Machu Picchu y suelen recibir mucho más flujo de visitantes. Cocalmayo permite, en cambio, convertir la parada en Santa Teresa en una experiencia en sí misma.
Después de varias horas de carretera tampoco existe una manera mucho mejor de terminar el día.
Desde Santa Teresa salen colectivos y taxis hacia Hidroeléctrica.
El trayecto dura aproximadamente 40 minutos, aunque los tiempos siempre pueden variar según el estado de la carretera.
No hace falta contratar un guía para organizar esta parte del viaje. Puedes hacer los diferentes trayectos en transporte público o colectivo y reservar tus alojamientos de forma independiente.
Esta es otra de las grandes ventajas de la ruta: no estás contratando un trekking organizado, por lo que puedes decidir cuánto tiempo quieres pasar en Quillabamba, Santa Teresa y Aguas Calientes y adaptar el viaje a tu presupuesto.
Para la propia visita a Machu Picchu, naturalmente tendrás que reservar con antelación tu entrada correspondiente.
En Hidroeléctrica termina el tramo por carretera y comienza probablemente la parte más bonita del viaje.
Desde aquí se camina siguiendo la línea ferroviaria que conduce hacia Machu Picchu Pueblo (Aguas Calientes).
La distancia varía ligeramente según el punto exacto desde el que se mida, pero normalmente se habla de unos 10–11 kilómetros y entre 2 horas y media y 3 horas caminando.
El desnivel es reducido, por lo que no estamos hablando de un trekking difícil. La mayor parte del tiempo avanzarás entre vegetación de selva alta, montañas y el río.
Físicamente es una caminata fácil para una persona acostumbrada a andar.
Eso no significa que debas hacerla con cualquier calzado o cargando una maleta enorme. Caminar durante casi tres horas sobre tierra, grava y zonas cercanas a la vía puede terminar siendo bastante incómodo con demasiado equipaje.
Por eso recomendamos dejar el equipaje principal en Cusco y hacer esta parte del viaje únicamente con una mochila pequeña.
Sí.
Es muy difícil perderse porque prácticamente todo el trayecto sigue la vía ferroviaria hacia Aguas Calientes y normalmente encontrarás otros viajeros durante el camino.
Además, la ruta no está completamente aislada. Hay pequeños puestos, cafeterías y lugares sencillos donde es posible comprar agua, fruta o algo para comer. Eso también hace que la caminata tenga un carácter bastante agradable: puedes parar, tomar algo y continuar sin prisas.
Hay un punto que sí debe tomarse en serio: la vía sigue en funcionamiento.
Siempre que exista un sendero lateral, camina por él y no directamente sobre los raíles. Hay determinados puntos donde hay que acercarse más a la vía, así que debes permanecer atento al tráfico ferroviario.
Aunque los trenes de este tramo pueden parecer lentos, no hay ninguna razón para confiarse. Cuando se aproxima uno, apártate con suficiente antelación y espera en un lugar seguro.
Por la misma razón, no recomendamos escuchar música con auriculares durante la caminata. Necesitas poder oír el tren y las señales acústicas. Tampoco es aconsejable realizar la ruta de noche; varios tramos carecen de iluminación y la lluvia puede hacer el terreno más resbaladizo.
Sí.
Si después del viaje por carretera no quieres caminar, PeruRail ofrece conexiones entre Hidroeléctrica y Machu Picchu Pueblo.
En los horarios publicados para 2026 aparecen servicios de aproximadamente 45 minutos entre ambos puntos. Los horarios y frecuencias pueden cambiar, por lo que conviene comprobarlos para la fecha concreta del viaje.
Sin embargo, si has elegido esta ruta precisamente para combinar Machu Picchu con una experiencia distinta, nosotros haríamos la caminata. Es sencilla, atraviesa un paisaje muy bonito y es una parte importante de lo que hace especial esta alternativa.
Hidroeléctrica aparece muchas veces descrita como la “ruta de mochileros” o la alternativa barata a Machu Picchu.
Y sí: permite ahorrar bastante dinero porque evita uno de los trayectos ferroviarios entre Ollantaytambo y Machu Picchu Pueblo.
Pero reducirla únicamente a eso nos parece un error.
El tren entre Ollantaytambo y Aguas Calientes es una experiencia bonita y merece la pena hacerlo al menos una vez. Lo que no creemos imprescindible es realizar exactamente el mismo trayecto en tren tanto a la ida como a la vuelta.
Además, el ferrocarril supone una parte importante del presupuesto de Machu Picchu. Las tarifas dependen del horario, la temporada, la disponibilidad y la categoría del tren; en 2026 los servicios más sencillos desde Ollantaytambo rondan aproximadamente los US$50–70 por trayecto, mientras que los servicios panorámicos y superiores pueden costar considerablemente más.
Por eso nos parece especialmente interesante combinar ambos sistemas: ir por Quillabamba, Santa Teresa e Hidroeléctrica y regresar en tren.
Has tenido la experiencia del tren, pero has utilizado el trayecto de ida para descubrir una parte de Cusco que muchos visitantes nunca llegan a conocer.
Si ya has llegado a Machu Picchu siguiendo nuestra ruta por Quillabamba, Santa Teresa e Hidroeléctrica, nosotros no volveríamos por el mismo camino. Después de varias horas de carretera a la ida, creemos que merece la pena regresar en tren.
Para el regreso recomendamos claramente tomar el tren desde Aguas Calientes hacia Ollantaytambo.
La conexión regular entre Machu Picchu Pueblo y Ollantaytambo dura aproximadamente entre una hora y media y dos horas dependiendo del servicio.
De esta forma también conoces la famosa ruta ferroviaria por el Valle Sagrado y no tienes que repetir el largo trayecto por carretera.
En nuestra opinión, es la combinación más equilibrada: aventura y viaje independiente a la ida, comodidad y rapidez al regreso.
Sin embargo, existe otra posibilidad que nos parece igual de interesante: hacer primero Machu Picchu y dejar Quillabamba y Santa Teresa para el camino de regreso.
En este caso puedes viajar desde Cusco hasta Aguas Calientes por la ruta clásica en tren, visitar Machu Picchu con tranquilidad y, al día siguiente, iniciar el regreso caminando desde Aguas Calientes hasta Hidroeléctrica siguiendo las vías del tren.
Desde Hidroeléctrica puedes continuar en colectivo o taxi hasta Santa Teresa, pasar allí la tarde o la noche y aprovechar para relajarte en los baños termales de Cocalmayo.
Después continúas hacia Quillabamba, donde puedes dedicar uno o dos días a conocer la selva cusqueña, visitar plantaciones de café y cacao, descubrir cataratas y disfrutar del clima tropical antes de regresar por carretera a Cusco.
La ruta quedaría así:
Cusco → Ollantaytambo → Aguas Calientes → Machu Picchu → Hidroeléctrica → Santa Teresa → Quillabamba → Cusco
Esta variante tiene una ventaja importante: llegas a Machu Picchu descansado y sin depender de una larga jornada por carretera antes de tu visita. Después puedes tomarte el regreso con más calma y convertirlo en una pequeña ruta por la selva.
Por eso, ambas opciones nos parecen válidas. La elección depende sobre todo de si prefieres empezar el viaje con la parte más aventurera y terminar cómodamente en tren, o visitar primero Machu Picchu y dejar Santa Teresa y Quillabamba como una extensión más tranquila del viaje de regreso.
La época seca, aproximadamente entre abril y octubre, es generalmente la más sencilla para realizar este recorrido.
La razón no es solamente la caminata. En época de lluvias pueden producirse precipitaciones intensas y deslizamientos en las carreteras de la zona de Santa María y Santa Teresa, por lo que los tiempos de viaje pueden cambiar considerablemente.
Quillabamba, además, tiene un clima mucho más cálido que Cusco. Incluso después de haber pasado frío durante tus excursiones por los Andes, aquí necesitarás ropa ligera, protección solar y repelente de insectos.
Para la caminata a Aguas Calientes recomendamos llevar también una chaqueta impermeable ligera, ya que te encuentras en una zona mucho más húmeda.
Hidroeléctrica no es necesariamente la mejor opción para todo el mundo. La elección depende principalmente de cuánto tiempo tienes y de qué quieres que forme parte de la experiencia.
Para amantes del senderismo, el Camino Inca ofrece una experiencia completamente diferente: recorres antiguos caminos incas y sitios arqueológicos y llegas directamente a Machu Picchu, en lugar de terminar primero en Aguas Calientes.
La principal diferencia entre el Camino Inca de 2 y 4 días está en la dificultad. La ruta de 2 días es más accesible y también una buena opción durante la época de lluvias, ya que se duerme en un hotel en Aguas Calientes. La variante de 4 días, en cambio, la recomendamos a senderistas con experiencia, cómodos con varias noches de camping, jornadas más exigentes y mayores altitudes.
Si el componente histórico del trekking es importante para ti, el Camino Inca sería nuestra primera recomendación.
El Salkantay Trek es otra gran alternativa para quienes quieren dedicar varios días al senderismo. Esta caminata hacia Machu Picchu es la segunda más famosa después del Camino Inca.
A diferencia del Camino Inca clásico, normalmente termina primero en Aguas Calientes. Muchas variantes pasan por Lucmabamba, Llactapata e Hidroeléctrica y utilizan precisamente la misma caminata final por las vías ferroviarias hasta Machu Picchu Pueblo.
Su atractivo principal son los paisajes de alta montaña y el enorme contraste entre los Andes y el bosque nuboso.
El Inca Jungle Trek también suele llegar hasta Santa Teresa e Hidroeléctrica.
En muchos itinerarios, el tercer día continúa precisamente caminando desde Hidroeléctrica hasta Aguas Calientes siguiendo las vías del tren.
La diferencia es que combina el senderismo con actividades como bicicleta de montaña, rafting y zipline.
Si solamente dispones de uno o dos días para Machu Picchu, no complicaríamos el viaje.
El tren desde Ollantaytambo hasta Aguas Calientes tarda alrededor de una hora y media y es claramente la forma más eficiente de llegar.
En este caso merece mucho más la pena dedicar tus días disponibles a Machu Picchu y el Valle Sagrado que pasar muchas horas por carretera hacia Hidroeléctrica.
Si, en cambio, dispones de varios días y no quieres que todo el viaje gire únicamente alrededor de Machu Picchu, nuestra alternativa favorita es:
Cusco → Quillabamba → Santa Teresa → Hidroeléctrica → Aguas Calientes → Machu Picchu → tren a Ollantaytambo.
No necesitas un trekking organizado ni un guía para realizar el trayecto hasta Aguas Calientes.
Conoces la selva cusqueña, puedes visitar productores de café y cacao, bañarte en Cocalmayo, recorrer a pie la última parte del camino y, después de Machu Picchu, disfrutar también del famoso viaje en tren.
Llegar caminando desde Hidroeléctrica no significa que ahí tenga que terminar el senderismo.
Dentro de Machu Picchu existen rutas adicionales como Montaña Machupicchu o Montaña Huayna Picchu, que ofrecen perspectivas panorámicas sobre la ciudad inca y las montañas que la rodean.
Actualmente, Montaña Machupicchu corresponde a la Ruta 1-A y Waynapicchu a la Ruta 3-A dentro del sistema oficial de circuitos. Ambas necesitan su entrada correspondiente. Son una buena opción si quieres complementar la visita arqueológica con otra caminata inolvidable.
No la recomendamos para quien quiera llegar a Machu Picchu lo más rápido posible.
Tampoco para quien simplemente haya leído que Hidroeléctrica es “más barato” y quiera minimizar el presupuesto a cualquier precio.
La recomendamos sobre todo para viajeros independientes con tiempo.
Para personas que quieren descubrir algo más de Cusco que sus principales atractivos, cambiar durante unos días las montañas por un clima tropical, conocer café y cacao, visitar cataratas, relajarse en Cocalmayo y terminar el viaje con una sencilla caminata entre la selva y las montañas de Machu Picchu.
Después puedes subir al tren en Aguas Calientes, sentarte junto a la ventana y regresar cómodamente por Ollantaytambo.
Así, en lugar de recorrer dos veces la misma ruta ferroviaria, conviertes el camino hacia Machu Picchu en parte del viaje.
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